El programa Àgora del Canal 33 (Cataluña) emitió esta semana un interesante debate sobre “telebasura” al que asistieron personajes clásicos de la industria de la televisión como Valerio Lazarov o Jordi Arqué. Los últimos minutos de emisión fueron dedicados a hablar del futuro del medio. Por supuesto, hablaron de Internet, pero casi reduciéndolo a YouTube. De hecho, sólo se refirieron nominalmente a YouTube, lo que, en mi opinión, denota que muchos de los directivos de la industria aún son incapaces de ver más allá del share, las audiencias y las masas. Cuando analizan el fenómeno YouTube no ven millones de personas en sus hogares subiendo y distribuyendo contenidos, sino simplemente “un site” en el que su antes cautiva audiencia ve “televisión” cada día, rivalizando con sus cadenas.
No obstante, del debate me quedo sobretodo con una de las agudas reflexiones que puso sobre la mesa el autor intelectual y material de productos tan de nuestra cultura de masas como Pasaporte a Dublín (1970), o -más cerca de nuestra era- VIP Noche o La Quinta Marcha.
El Sr. Lazarov mostraba -de forma más o menos literal- la siguiente preocupación: Tradicionalmente son los jubilados el segmento de población que más televisión tradicional consume (asimilaba “tradicional” a consumo a través del televisor de forma pasiva, frente al consumo activo que se lleva a cabo en otras pantallas). Después se preguntaba algo así como: ¿Qué será de la televisión de enfoque generalista a medida que lleguen a estas edades las generaciones socializadas en el consumo activo y personalizado? También venía a preguntarse veladamente si, en general, en generaciones futuras, se seguirían dando las condiciones (culturales, tiempo libre, económicas, salud…) que en la actualidad explican que la gente mayor pase tantas horas frente a la caja tonta.
Aunque no era su intención, tal vez me ayudó resolver uno de esos enigmas al que le das vueltas en la cabeza sin llegar a una conclusión del todo clara. ¿Por qué se mantiene estable (incluso crece) el consumo medio de televisión en España de forma paralela al incremento de la penetración y el tiempo dedicado a Internet? Los datos evidencian ambos fenómenos.
Por un lado, como comentábamos el otro día, en nuestro país la penetración y el tiempo dedicado a Internet tiene crece a un ritmo saludable:


Veamos ahora qué pasa con el consumo de televisión (Fuente: SofresAM):
Entre octubre de 2006 y el mismo mes de 2007 el consumo medio de televisión pasó de 224 a 227 minutos. ¿Podemos concluir que vemos más la tele que el año pasado?
De la reflexión de Lazarov me quedo con la inclusión en el debate del factor “demográfico”, porque creo que podría ayudarnos a entender el origen del crecimiento del consumo de televisión. No sé ustedes, pero, hasta ahora, cada vez que Sofres publicaba un incremento en el tiempo medio del consumo de tele, sacaba la conclusión de que los españoles cada vez veíamos más la televisión. ¿No responderá este crecimiento a un paulatino incremento del peso de la población mayor (los heavy consumers) en la muestra que utiliza Sofres? Veamos lo que dice esta empresa sobre la muestra que utiliza en su panel de audímetros:
El panel de audiencia de Televisión está formado por una muestra permanente de hogares, representativos del universo de estudio y provistos de audímetros. El panel general que representa a la población de 4 y más años de la Península Baleares y Canarias está formado por trece subpaneles diferentes, que se corresponden a cada uno de los ámbitos de análisis básico de la información: Andalucía, Aragón*, Asturias*, Baleares*, Cataluña, Euskadi, Galicia, Madrid, Murcia*, C.Valenciana, Castilla la Mancha, Canarias y Resto Península.
El universo que representa el panel de audímetros se define a partir de las distintas fuentes existentes (INE, Encuesta Sociodemográfica, organismos de las distintas Comunidades Autónomas, EGM). Así queda determinado cómo es nuestro referencial o muestra teórica en cuanto a sus variables más importantes: distribución geográfica, equipamiento doméstico, lenguas autonómicas, actividad de los individuos, clase socioeconómica, etc.
Tirando de datos de boletines en PDF de SofresAM he hecho un cutre-montaje (no se fíen de las proporciones!!) comparando el tiempo medio de consumo por franjas de edad entre 2005 y 2007:
Si bien hay que mostrar cautela ante datos correspondientes a un único mes, lo que se observa es que el crecimiento sólo se produce en las cohortes superiores, siendo especialmente marcado en la franja de los mayores (317 vs. 325 minutos). Entre los jóvenes de 4 a 24 años el consumo experimenta un descenso.
En conclusión, parece que a la hora de interpretar los datos de consumo de televisión el promedio global nos puede ocultar la verdadera evolución del medio. Hace unos días la Asociación Europea de Publicidad Interactiva daba a conocer un estudio que evidenciaba un secreto a voces, y que cuadra bastante con los datos de arriba de SofresAM: entre los jóvenes de 16 a 24 años el uso de Internet supera al de la televisión
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