Drogas y conducción: Cómo fabricar un problema social
El más audaz de los grandes estadistas -Winston Churchill- dijo en alguna ocasión: ‘Sólo me creo las estadísticas que yo mismo he manipulado’ . Si no fuera porque me gano la vida haciendo encuestas, diría que no puedo estar más de acuerdo con esta célebre confesión.
Es verdaderamente llamativo el poder que tienen los números -y especialmente si estos están expresados en porcentaje- para anular nuestro sentido crítico. Quienes nos dedicamos a la investigación comercial, y trabajamos por igual con técnicas cualitativas (como los focus group, las entrevistas en profundidad….) y cuantitativas (encuestas, básicamente), hemos comprobado en infinitas ocasiones cómo nuestras conclusiones son mucho más rebatidas si no se acompañan de algún dato, por mucho análisis y fundamento teórico que pueda estar detrás de una conclusión extraída de un estudio cualitativo. No hay color.
Los estados conocen muy bien esta especial habilidad anuladora de los números, y desde siempre los han utilizado para persuadir a la sociedad de lo que en cada momento interesa. Lo que ya no es tan habitual es que el estado utilice las estadísticas para generar problemas sociales que, hasta el momento, podríamos decir que no existían. Como son pocas ocasiones en las que podemos asistir de una forma tan clara a este fenómeno, permítanme mostrarles un ejemplo reciente.
Rescato una noticia que leía ayer en la versión de papel del diario gratuito Qué!:
Seguro que también habrán conocido la noticia a través de otros medios, formulada más o menos en estos mismo términos. Evidentemente se trata de unos datos difundidos -parece que con mucho interés, por la amplia repercusión- por la Dirección General de Tráfico.
Creo que merece la pena leer el texto completo de la noticia. ¿Qué dos conclusiones objetivas cabría sacar de la lectura?
1. Hay mucha más gente que conduce bajo los efectos sustancias psicotrópicas que del alcohol.
2. El 11% de los fallecidos en accidentes de carretera iban bajo los efectos de estas drogas.
¿Y qué mensaje se pretende transmitir? “El consumo de sustancias psicotrópicas asociado a la conducción es un problema social más grave que el del consumo de alcohol“
No me pregunten qué interés puede haber detrás de este mensaje, pero el intento de manipulación a través de las estadísticas clama al cielo. Veamos los aspectos más flagrantes:
1. Se comparan peras con manzanas, que diría la señora Botella. Es decir, se compara el porcentaje de personas en cuyo cuerpo se detecta la presencia de alguna sustancia psicotrópica, con el de conductores que “dan positivo”. En otras palabras, para los primeros basta con que se detecte la mera presencia de la sustancia para considerar que “van bajo los efectos de …”, en tanto que a los segundos se les requiere que excedan los límites legales permitidos. Conclusión: tolerancia cero con las sustancias psicotrópicas, pero tolerancia limitada con el alcohol.
2. Los datos tienen como origen dos únicos test llevados a cabo por la Guardia Civil en Badajoz y Zaragoza durante el viernes y sábado de la semana pasada. El País nos ofrece algunos detalles más sobre el muestreo y los resultados:
La noche del viernes, en Badajoz, se realizaron 26 pruebas y dos de ellas fueron positivas. Esa misma noche en Zaragoza se llevaron a cabo 231 pruebas, de las que seis resultaron positivas; además un conductor se negó a someterse a las pruebas y a otro se le abrieron diligencias judiciales.
Durante la noche del sábado en Badajoz se realizaron 26 pruebas, siete de ellas con resultado positivo, mientras que en Zaragoza los agentes hicieron 128 pruebas, de las que 17 fueron positivas, y un conductor se negó también a someterse al control.
Con calculadora en mano, nos daremos cuenta de que en Badajoz, si sumamos a los que han dado positivo entre el viernes y el sábado, nos sale una tasa de -agárrense- 17%. En cambio, en Zaragoza este porcentaje se reduce hasta el 6%. Me pregunto cómo la DGT se puede haber atrevido a publicar unos datos con tanta falta de rigor estadístico. ¿Cómo han podido pasar por alto la falta de consistencia entre los resultados arrojados por los test en sendas ciudades? No me extrañaría que en Badajoz se pusieran a hacer pruebas en la puerta de una discoteca y en Zaragoza en la de un geriátrico.
3. Pero el tema es aún más grave, me temo. Pongamos el foco sobre la columna de la derecha de la noticia de Qué!. Titular: “El 11% de los muertos iba drogado” En fin, casi que podemos pasar por alto la relación de causalidad que se deja caer implícitamente (también el 33% de los que mueren son calvos, y no conozco ningún plan de la DGT para combatir la alopecia). ¿Por qué se omite el dato correspondiente al número de fallecidos en las carreteras que iban bebidos? Es fácil localizarlo. Nada menos que el 29%!!!! Es decir, casi 3 veces más que el de “drogados”. Ahora ya sabemos por qué se pasa por alto este dato. Cualquiera podría sacar fácilmente la siguiente conclusión: Si resulta que el 8% de los conductores va drogado, pero esta sustancia sólo está presente en el 11% de los fallecidos, mientras que con sólo un 3% de bebidos, el alcohol se encuentra en el cuerpo del 29% de los muertos….Horror, se descubre todo el pastel: la conducción bajo los efectos del alcohol provoca comparativamente muchos más muertos!!! La pregunta del millón es: ¿Por qué hay interés en transmitir lo contrario de una manera tan burda!!! ¿Tal vez porque los camellos, a diferencia de los bodegueros, no tienen un Aznar que les defienda?
En fin, eso, que hay que ver qué tontitos que nos quedamos en cuanto nos presentan un dato. Me viene a la memoria un clásico de la estadística que leí hace tiempo, cuyo título es: ‘Dígalo con números‘. Está claro que el responsable de las estadísticas de la DGT lo tiene de cabecera.
PS. Atención, por favor, al redactor de la noticia de Qué!: “La cocaína se detecta en el 8% de los muertos. Esta droga hace que una persona se envalentone y pueda ir a 200 kilómetros por hora” Siempre resulta tranquilizador saber que los drogados no pasan de 200, ![]()
Archivado bajo: Chorradas, Opinión Pública

Muy interesante y, sin duda, muy certero en cuanto a la habilidad para manipular los datos.
En cualquier caso, lo que a mi me preocupa no es si se matan mas los que beben o los que se drogan, ni siquiera el hecho de que la gente beba o se drogue (cada cual hace con su libertad lo que quiera), sino el hecho de que bebidos o drogados la gente se ponga a los mandos de un coche, pues no solo pone en peligro su vida sino la de los demas conductores y peatones.
Que cada cual se divierta como quiera, pero sin poner en peligro a los demas.
Bien destacada la manipulación de datos de la administración en este asunto.
Aquí se muestra el cómo y yo me atreveré con el por qué. El problema de las drogas es un problema fabricado, del mismo modo que el tema de las drogas y la conducción.
El interés del mensaje presentado es avalar la prohibición de drogas ilegales en el mundo, un gran negocio (para los sectores madereros, para la farmacéutica, para el textil, para los combustibles fósiles, para la industria militar, para el narcotráfico, para el dinero negro, para las operaciones oscuras, para el terrorismo,…
y una inmensa fuente de poder que aprovecha EEUU (le da motivo para intervenir física y violentamente en terceros países, ocuparlos y dirigir sus destinos financieros y sociales), quien marcó las pautas de su tratamiento en la Convención Unica de 1961 e impuso la definición y clasificación de drogas ilegales en la documentación de la Organización Mundial de la Salud.
Toda la información sobre drogas que generan los estados, avalados por los medios de comunicación masiva, en definitiva, casi toda la información que circula, es tratada de la misma manera, desde la moral, con intereses ocultos, sin rigor científico, bien se trate de números o de conceptos. Los grandes estudios desarrollados por los gobiernos, quienes tienen los presupuestos necesarios, se silencian, se ocultan y se sustituyen por otros que contengan el mensaje que les interesa para avalar la prohibición.
En este caso, el propio director general de tráfico, Pepe Navarro, dice en su revista Tráfico y Seguridad Vial: “Ahora podemos señalar a la persona que está bajo su influencia”, en referencia a los nuevos test.
No están preocupados por la siniestralidad, sino por manipular la percepción que se tiene de las drogas y por atemorizar a sus usuarios. Es una expresión muy usada en la Comisión Mixta para el Estudio del Problema de las drogas, la de querer modificar la percepción que se tiene de las drogas. En ningún caso quieren que se sepa, que se conozca, sino que se tema.
Saludos
Frente a una prensa con la capacidad de análisis, el sentido común y el raciocinio propios de los devoradores de cerebros de “La Noche de los Muertos Vivientes”, todavía quedan muestras de vida inteligente en la blogosfera.
En Malaprensa también se han ocupado de desmontar esta gilipollez mediática.
Si no hay responsabilidad y castigo no hay libertad,
Un abrazo, hasta nunca.
!Valla¡ por lo que se ve el “mero hecho” de estar bajo la influencia de alguna sustancia determina incuestionablemente que no se está apto para la correcta disposición de conducir un vehículo(según el jerarca D.Pepe Navarro).Su obligación y lo que la ley le permite no es “señalar a quien se encuentre bajo la influencia” de sustancias alteraradoras de las capacidades de la atención y el normal desenvolvimiento en el manejo de un vehículo,sino determinar en qué casos los influidos por las sustancias,lo están en el grado de no poder responder a las capacidades que requiere esta actividad.
No sólo son unas formas falseadoras y engañosas las que aplican con los nuevos controles,sino que ya lo son incluso con los controles del mismo alcohol,en los que el porcentaje requerido como mínimo lo puede ser para unas personas y para otras no,sin ir más lejos no solamente debieran de recoger la muestra del aire soplado en el alcolhimetro,además deberían de pesar al individuo y tener una tabla de admisión de alcohol en sangre respecto a la capacidad orgánica de asumirlo(el peso en kilos)además de otras pruebas o tests que determinen esas capacidades en ese momento,pues todos sabemos que hay quien toma tres cervezas y está como si nada y otros con una ya sienten alteraciones en su comportamiento en general.
Son muchas las irregularidades que se desprenden de la novedosa “prueba” detectora de sustancias,y tiempo y distintas versiones y visiones y opiniones se irán desprendiendo del “asunto-antidopin” que tendrá la situación que se desprende de las últimas actuaciones de nuestros “protectores los señores pikoletos” pero para no extender mucho más esta intervención escrita,diremos que con el canabis y sus derivados no les salen las cuentas pues es la única sustancia de las que se trata que no es soluble en la sangre sino en la grasa,de ahí que tarde mucho más en desaparecer del organismo,y se puede dar positivo con la saliva,que contiene grasa,pero nunca se puede dar positivo bajo un análisis de sangre tres horas despues de haber consumido un porro normal,puesto que de la sangre se elimina con esa inmediatez por la orina.
Así es que lo primero decir que, aunque se de positivo de cannabis,se ha consumido en dias anteriores,y si se tiene que someter al análisis sanguíneo lo más seguro es que se de negativo en casi todas las ocasiones a no ser que se haya consumido inmediatamente antes y en un porcentaje de calidad de la maría o el hachish más bien alto(lo cual tampoco está muy al alcance de todos hoy en dia,sobre todo el THC,otra cosa seria que buscaran el CBD,que eslo que mayormente ingerimos los que consumimos.
Esta no es más que otra estrategia de las “guerras contra las drogas” que demuestran lo que realmente son:UN ABUSO DE LA CLASE PROTECTORA CONTRA LA CLASE PROTEGIDA,que somos todos nosotros.Y ellos:los protectores que viven de ello,ya sabemos todos quienes son.
A lo dicho:en principio negar que haya sido antes de veinticuatro horas de ponernos al volante,y luego,si llega el caso,que hagan analíticas que ahí va a salir poca muestra de THC,como ya se les han dado más de un caso entre esos primeros escarceos de controles que se han realizado. Un saludo a todos,y mucha suerte pues,lo mejor es que ni te paren en ningún control de pacotilla y de cara a la galería que es lo que son los que realizan nuestra inclita “meretérita” picoletada.
otra nueva estrategia politica antidroga.esta vez bajo el nombre de DGT.LEGALIZACION YA Y FUERA PROBLEMAS
ESTE TIPO DE TEST NO DEBERIA SER LEGAL HASTA QUE NO FUNCIONE COMO EL DE ALCOHOL,YA QUE TAMBIEN ES UNA DROGA,DEBERIAN ESPECIFICAR SI VAS BAJO LA INFLUENCIA DE LA SUSTANCIA Y LA CANTIDAD, YA QUE EL CONSUMO PRIVADO NO ESTA PENADO.SI HOY ME FUMO UN PORRO Y MAÑANA ME HACEN EL TEST DARE POSITIVO Y SIN EMBARGO NO VOY BAJO LA INFLUENCIA DE ESTA DROGA;QUE EMPIEZEN POR HACERSELO A LOS PROPIOS AGENTES Y PUBLIQUEN SUS RESULTADOS YA QUE SON LOS ENCARGADOS DE CONTROLARNOS,QUIEN NO TIENE ALGUN AMIGO G.CIVIL O P.LOCAL FUMETA?
Dejadnos vivir en paz con nuestras droguitas. Si no a ver si nos arreglan el mundo y no nos hacen falta mas.
Que dura es la vida sin un canutito